Abre en China la primera librería inteligente que no necesita libreros

Abre en China la primera librería inteligente que no necesita libreros

Abre en China la primera librería inteligente que no necesita libreros

Imagen vía Shutterstock.

Universos como el de Terminator o Matrix presentan un futuro en el que las máquinas se han rebelado contra los seres humanos y han intentado destruirlos o esclavizarlos haciéndose amos y señores del planeta.

Lo que ninguna ficción se atrevió a imaginar es que tal vez ese levantamiento tuviera comienzo en las librerías.

Porque, ¿qué mejor forma de empezar a sublevarse contra los humanos que controlando esos lugares en los que se guarda todo el conocimiento?

Quizá suene a broma, pero ya hemos hablado, en el ámbito bibliotecario, de incluir tecnología que en principio serviría para liberar a los bibliotecarios de algunas labores tediosas pero que al forma parte de su trabajo puede resultar invasiva porque al final deje al bibliotecario sin nada que hacer.

Pues bien, en China se ha dado ya el último paso: la librería inteligente que funciona sola, sin necesidad de libreros.

Este establecimiento que acaba de abrir sus puertas en Xiong’an y que es el fruto de una colaboración entre Hebei Mobile Group y la Librería Xinhua permite a sus clientes hacer todo lo que se hace en una librería ‒básicamente comprar libros‒, pero siempre a través de máquinas, que también le ayudarán a buscar y encontrar cualquier tipo de publicación.

Lejos de ser una interacción fría, la experiencia está muy personalizada, sobre todo después de un par de usos, ya que se recomiendan nuevas lecturas basándose en el análisis de las preferencias del cliente, tal como lo haría cualquier librero de carne y hueso.

La librería cuenta con dos tipos de máquinas: una registrar la información y otra que se encarga de la venta de libros.

El pago se realiza a través de WeChat, una aplicación de mensajería y redes sociales en chino. Una vez registrado, el cliente puede acceder a los servicios de la librería sin necesidad de tener tarjetas, solo usando el reconocimiento facial.

Además de ser un espacio de lectura, también servirá como centro de arte multifuncional, con diversas actividades como presentaciones de libros o conferencias.

Cuenta también con una conexión a Internet ultra rápida, con un bando de ancha que hace que las velocidades de descarga sean diez veces más rápido de lo normal, facilitando así la lectura online.

Si bien es la primera librería completamente electrónica, no es la primera que funciona sin la intervención de ningún ser humano.

En Dubai se abrió el año pasado una librería de este tipo, que confía totalmente en la honestidad de sus clientes.

La de Xiong’an todavía se encuentra a prueba y si todo funciona correctamente es muy posible que se planee expandir el negocio.

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Arte Cultural