Libros que hay que leer: «Sakura»


Ficha técnica

Editorial: La Esfera de los libros
Páginas: 414
ISBN: 9788491645160

Sinopsis

En 1990 el retrato del doctor Gachet de Van Gogh fue subastado en Christie’s por la cifra récord de ochenta y dos millones y medio de dólares. Lo compró el millonario japonés Ryoei Saito.

Enfadado con el gobierno de su país por los impuestos que le reclamaban por el cuadro, Saito anunció en una rueda de prensa mundial que el lienzo de Van Gogh desaparecería con él.

Desde su muerte, en 1996, nada se ha vuelto a saber de la obra en el mundo del arte. Un misterio que ha hecho correr ríos de tinta y ha dado pie a todo tipo de especulaciones.

Matilde Asensi novela su búsqueda y da respuesta a muchas de las incógnitas del enigma de su desaparición.

Desde la galería Père Tanguy en París y con la dirección del japonés Ichiro Koga, un grupo heterogéneo de cinco personas desconocidas entre sí emprenderá una aventura que cambiará sus vidas.

La enfermera Odette, el galerista Hubert, el artista urbano Oliver, la pintora y galerista on line Gabriella y el manitas John viajarán por Japón sorteando peligros y descifrando enigmas que les guiarán en la búsqueda del cuadro.

Por el camino tejerán entre ellos unos lazos invisibles que les llevarán al éxito o al fracaso.

Una novela en la que las tradiciones de la cultura japonesa se entremezclan con la pintura impresionista, los grabados ukiyo-e y el arte urbano; los colores tienen la fuerza de sus protagonistas, y en la que la extraordinaria presencia del cerezo en flor, sakura, surge como una alegoría de la belleza y la fugacidad de la vida.

Impresiones

Matilde Asensi parte de un hecho real: en 1990 el cuadro El retrato del doctor Gachet de Van Gogh fue vendido en Christie’s al japonés Ryoei Saito por una cifra récord de 82 millones de dólares.

La intención del magnate nipón era, tras disfrutarlo él mismo, donarlo a su país. Pero la administración nipona le asaeteó con impuestos y él, muy enfadado, anunció en una rueda de prensa que, a su muerte, el cuadro sería quemado con él (en Japón es típico incinerar a los muertos y, junto a ellos, sus pertenencias más valiosas).

Obviamente, la opinión pública mundial se llevó las manos a la cabeza. Saito murió en el año 1996 y lo cierto es que desde entonces no se sabe nada del cuadro. ¿Cumplió su amenaza? ¿fue vendido de forma privada?, ¿está escondido? Son muchas las hipótesis que se han barajado.

Matilde Asensi parte de esta premisa y da su propia versión. Según ella, Saito escondió el cuadro y diseñó una serie de difíciles pruebas para que, quien las superara, pudiera acceder a él. Ichiro Koga y su familia, adinerados hombres de negocio japoneses, han tenido acceso a la información y lideran un equipo encargado de esta particular búsqueda del tesoro.

Para ello, contratan a un heterogéneo grupo de personas, cada una de las cuales tiene características que suponen pueden ser útiles para enfrentarse a las diferentes pruebas. Odette, enfermera francesa; Hubert, galerista holandés; Oliver, artista urbano; Gabriella, pintora italiana; John Morris, contratista estadounidense.

A cambio de una importante cantidad de dinero, los cinco e Ichiro se encuentran en la galería de arte Père Tanguy de París. Allí tendrá lugar la primera de las pruebas; si la superan, obtendrán una pista para descubrir cuál es la segunda prueba. Y así sucesivamente, en una serie de pruebas cada vez más complejas que pondrán a prueba su inteligencia y saber hacer y en riesgo su propia vida.

Me ha encantado. Así, sin paliativos. Como dije al principio, me gustan mucho estas novelas de aventuras tipo la búsqueda del tesoro. Y más si se relacionan con un personaje o hecho histórico, en este caso Van Gohg. Y más aún si las pruebas son tan imaginativas y están tan bien engarzadas con el personaje en cuestión (como es el caso).

Me ha gustado mucho conocer un poco más en profundidad a Van Gogh, pararme en los detalles de algunas de sus obras (por ejemplo, el retrato de Pere Tanguy, ya lo conocía pero sólo me había fijado en el retratado, no en las láminas japonesas que están detrás de él).

Desconocía la influencia japonesa en la obra del artista y me he quedado bastante alucinada.

También me ha gustado mucho aprender algo más de la cultura japonesa actual. Es una cultura que me llama la atención, por exótica, por diferente a la nuestra. Y, aunque la autora no se para en dar demasiados detalles, los que da son sumamente interesantes.

También me han gustado mucho los personajes. Son muy pocos y, aunque no están descritos con minuciosidad, si lo están de forma suficiente para lo que pide la historia. Me ha gustado cómo personas tan diferentes van formando un equipo y me ha resultado muy imaginativo lo que descubren al final.

Las pruebas, las trampas, me han encantado. Me han parecido muy imaginativas, muy bien pensadas, le van perfectamente a la historia y a los cuadros de van Gogh.

El estilo del libro y de la historia en general es el típico de Matilde Asensi. Si has leído “El último Catón”; aquí encontrarás el mismo estilo. Es un libro de lectura muy sencilla y absorbente, un auténtico “page-turner”. Hay bastante diálogo, el ritmo no para en ningún momento, la información tampoco y la verdad es que te lo lees sin casi darte cuenta.

Conclusión final

Yo lo he disfrutado muchísimo. Me ha encantado conocer más de Japón y de VanGohg y me han encantado las pruebas que tienen que superar los personajes. Un libro hecho para la diversión.

Ver fuente

Related Post